SER VEGETARIANO Y RENDIMIENTO DEPORTIVO

Introducción

Según American Dietetic Association una Dieta Vegetariana, definida como “alimentación basada en alimentos de origen vegetal con o sin huevos, lácteos o miel”, adecuadamente planificada se considera apropiado y saludable para todas la etapas del ciclo vital así como para los deportistas.

Las dietas vegetarianas están asociadas a una serie de beneficios para la salud y los estudios indican claramente que no hay un menor rendimiento en los deportistas vegetarianos. De esta manera, el alto contenido de nutrientes como antioxidantes y fitoquímicos presentes en la dieta puede ayudar al deportista a tener una mayor inmunocompetencia y atenuar el estrés oxidativo (1).

Necesidades Energéticas e Hídricas

La estimación de las necesidades energéticas en el deportista no es tarea fácil, ya que existen muchos factores como las propias características del deportista o la modalidad deportiva que practica que influyen en el gasto energético total (2). Del mismo modo, no sólo hay que tener en cuenta cuántas calorías tomar sino que cuándo y cómo tomarlas en función de los entrenamientos y de otros factores con el objetivo de mantener la suficiente ingesta energética. Se establece que los deportistas necesitan entre 40-45kcal/Masa Magra Corporal (MMC)/día para el mantenimiento de su peso corporal.  De esta manera se han analizado problemas de salud y de rendimiento físico por baja disponibilidad de energía, esto es, por debajo de 30kcal/MMC/día (3).

En el deporte las perdidas hídricas están aumentadas por lo que la hidratación debe ser algo individualizado en función de las necesidades (4).

Hidratos de Carbono

Los Hidratos de Carbono (HC) son el sustrato energético principal en la realización del ejercicio físico por lo que dependiendo de la intensidad y duración de la práctica deportiva los requerimientos pueden ir de 5-7g hasta 9-12g de HC por kg de peso/día. Cabe decir que son se suma importancia las estrategias o pautas nutricionales a seguir antes, durante y después del entrenamiento o competición.

Proteínas

El contenido de proteína en las comidas puede ser un factor importante en la recuperación y el mantenimiento y ganancia de la masa muscular. La recomendación proteica en los deportistas vegetarianos rondaría entre 1,6-2 g/kg/día, siendo la ingesta recomendada mayor debido a que la proteína vegetal presenta menor digestibilidad y pueda contener mayor contenido de fibra. Entre los alimentos ricos en proteínas de origen vegetal estarían la soja y sus derivados, legumbres, frutos secos, semillas, granos enteros y los pseudocereales como la quinoa. Entre las estrategias nutricionales para la recuperación post-ejercicio en vez de suero de leche (whey) se consideran otras opciones como proteína de soja o guisante. En el caso de la toma de los aminoácidos ramificados, las semillas de sésamo, girasol, tofu y semillas de calabaza serían buenas fuentes para ello.

Grasas

La recomendación de las grasas se basa en que no debe bajar del 20-25% de la energía total de la dieta ya que sería la vía por la que se toman las vitaminas liposolubles como A, E, D y K. La ingesta de la dieta debería ser prioritariamente de la grasa monoinsaturada.

Las dietas vegetarianas son ricas en W-6 aunque pueden tener cantidades insuficientes W-3. De esta manera, para suplir esta posible deficiencia, se recomienda la toma de ácido alfa linolénico (ALA) a través de alimentos como nueces, semillas de cáñamo, lino o chía machacadas o verduras de hoja verde, ya que el propio organismo es capaz de convertirlo en DHA (W-3 presente en alimentos de origen animal). Para asegurarse de que llega a la ingesta recomendada, se sugiere la toma de suplemento de DHA derivado de microalgas.

Vitaminas y Minerales

Las vitaminas y minerales intervienen en múltiples rutas metabólicas. Es por ello que es de vital importancia realizar una valoración cuantitativa de los micronutrientes que ingiere el deportista a partir de un registro de 7 días y solicitando una analítica completa para poder valorar e incidir en la ingesta de determinados alimentos o incluso la suplementación (5).

La suplementación de la vitamina B12 (2000 µg/semana) es imprescindible en la población vegetariana, ya que esta vitamina se encuentra biodisponible en alimentos de origen animal. Cabe decir que al ser la dieta vegetariana rica en ácido fólico puede enmascarar los síntomas hematológicos de su deficiencia y pasar inadvertida. Los análogos inactivos de B12 de origen vegetal como las espirulina no son buena fuente de suplementación ya que entorpecen la absorción de la B12 activa y falsean la analítica.

El déficit de hierro que pueda presentarse en deportistas siendo vegetarianos o no, se puede prevenir mediante la toma de alimentos ricos en hierro (lentejas o legumbres sin piel) junto con estrategias nutricionales que mejoren la biodisponibilidad del mineral como puede ser añadir vitamina C (frutas cítricas, pimiento rojo crudo…) aumentando así su absorción.

 

Figura 1. Plato de lentejas tomado con zumo de naranja podría ser una estrategia buena para aumentar la absorción del hierro no hemo (elaboración propia)

Las necesidades de calcio se pueden cubrir mediante la toma de alimentos ricos en este y mineral con bajo contenido de oxalatos como brócoli, coliflor, alubias, almendras, semillas sésamo, soja etc.

En el caso de vitamina D, se recomienda la exposición solar 20 minutos al día junto con alimentos enriquecidos con vitamina D como las bebidas vegetales o la suplementación.

Aunque la dieta vegetariana pueda aportar suficiente cantidad de Zinc, debido a los antinutrientes (fitatos) que puedan tener podría verse repercutida su absorción por lo que estrategias culinarias como poner a remojo cereales integrales o legumbres podría ayudar en la prevención de su deficiencia.

Suplementos ErgoNutricionales

La suplementación de Taurina (500mg/dos veces al día) podría estar justificada debido a que es baja o deficiente en deportistas veganos y ha demostrado incrementar el rendimiento deportivo. La Carnosina, dipéptido presente en alimentos de origen animal, ha mostrado mejorar el rendimiento deportivo. Por lo tanto la suplementación con β-Alanina (3-6g/día durante 4-8 semanas), aminoácido precursor de este dipéptido, se podría tomar en la población deportista vegetariana. La Creatina (recomendación EFSA: 3g/día) también podría estar justificada ya que se encuentra en alimentos de origen animal y ha mostrado efectos en la mejora de la salud como en el rendimiento deportivo (6).

 

Figura 2. Ser Vegetariano y Rendir al Máximo (elaboración propia. ElikaEsport)

Para profundizar Más

En el libro “Soy Deportista y Vegetariano” de Sauló A y Urdampilleta A, de la Editorial ElikaEsport se habla de las Necesidades Nutricionales en los Deportistas Vegetarianos, los Beneficios y Limitaciones que supone seguir una Dieta Vegetariana en el Deporte y la Suplementación.  Por otra parte,  se indican Estrategias Dietético-Nutricionales y diferentes Recetas Vegetarianas y Veganas de desayunos, comidas recuperadoras y tentempiés pre competiciones.

El libro está disponible en: http://elikaesporteditorial.com/

Referencias Bibliográficas

  1. Fuhrman J y Ferreri DM. Fueling the vegetarian (vegan) athlete. Current Sports Medicine Reports. 2010; 9 (4), 233-241.
  2. Urdampilleta A, Martínez J, López Grueso R y Guerrero López J. Guía nutricional para deportes específicos.Valencia: Universitat de Valencia.
  3. Loucks AB, Kiens B y Weight HH. Energy availability in athletes. Journal os Sports Sciences. 2011; 29 (S1), S7-S15.
  4. Urdampilleta A. Eficacia de un programa de Entrenamiento en Hipoxia Intermitente y Entrenamientos en Altitud junto a una dieta para la preparación integral en Corredores de Montaña y Alpinistas. Tesis Doctoral. Universidad de Elche, 2014.
  5. Sauló A y Urdampilleta A. Soy Deportista y Vegetariano. San Sebastián: Editorial Elikaesport, 2017.
  6. Urdampilleta A y Mielgo-Ayuso. Suplementos y ayudas ergonutricionales en el deporte. San Sebastián: Elikaesport Editorial, 2016.

USO DEL FOAM ROLLER EN DEPORTISTAS COMO HERRAMIENTA TERAPÉUTICA

El Foam Roller se está convirtiendo en un dispositivo de uso habitual en el ámbito deportivo últimamente. Existen diferentes modelos y materiales en el mercado; y aunque puede utilizarse como herramienta de entrenamiento para la realización de ejercicios de fortalecimiento, equilibrio..., en este caso hablaremos de él como herramienta terapéutica.

Figura 1. Foam Roller. (Imagen propia. Elikaesport)

El Foam Roller se utiliza sobre todo, para trabajar a nivel muscular y fascial.

EFECTOS

Los estudios demuestran que parece ser efectivo en la mejora de la flexibilidad (1)(2) y en la reducción del dolor por agujetas (3). Si bien se ha descrito como un método que podría mejorar el calentamiento, la relajación muscular, la fuerza, la capacidad anaeróbica, la coordinación...aún no hay evidencia suficiente que lo respalde.

UTILIZACIÓN

Método de aplicación.

Se puede aplicar de dos formas principalmente:

  • Masaje roller. Realizamos masaje sobre la zona deslizándonos sobre el roller.
  • Colocamos el roller sobre el punto doloroso y mantenemos la presión hasta percibir la relajación.

Se debe iniciar la utilización del Roller progresivamente ya que pude resultar molesto en un principio.

La fuerza ejercida la modulará el paciente ya que la realizará a través del propio peso del cuerpo y aunque no existe consenso al respecto se pueden realizar aplicaciones desde los 30’’ hasta los 20’, dependiendo de la zona a tratar, de la tensión de la misma y de la tolerancia; si bien parece ser que la aplicación más efectiva es de 60-90’’ por músculo (2).

Es muy importante no utilizar el Foam Roller sobre zonas de paquete vasculo-nervioso (axila, ingle, hueco poplíteo…) ni directamente sobre la columna vertebral.

Recordar que cierta molestia será normal,sobre todo si la zona está muy congestionada, pero que no hay que llegar al nivel de dolor intenso ni a la tolerancia limite ya que correríamos el riesgo de lesionarnos.

Zonas.

Resulta especialmente útil para grandes grupos musculares de las piernas que tienden a acumular tensión como cuádriceps, TFL o glúteo.

Figura 2. Ejemplos de utilización de Foam Roller. (Elaboración propia. Elikaesport)

ASPECTOS POSITIVOS

- Herramienta económica y de fácil acceso.

- Peso y tamaño reducidos.

- Es una herramienta idónea para tener en casa, y puede resultar práctica para ciertas técnicas de auto-masaje, relajación…

ASPECTOS NEGATIVOS

- Debido a su fácil acceso hay que controlar que la técnica de aplicación sea correcta, es necesario aprender a utilizarlo y mantener una correcta higiene postural al realizarlo para evitar hacernos daño en zonas adyacentes.

- No existen estudios sobre sus posibles contraindicaciones y riesgos; ni sobre los posibles daños que podía provocar a nivel tisular. Debido a que la presión ejercida puede ser muy intensa es conveniente tener precaución o incluso descartar su aplicación en gente con patología vascular (arteriosclerosis, fragilidad venosa...), patología nerviosa periférica (diabéticos...), patología linfática y osteoporosis debido al posible riesgo de lesión que podría existir.

El Foam roller es una herramienta auto-aplicable útil, complementaria al trabajo miofascial,  si se utiliza adecuadamente y que en ningún caso sustituirá el trabajo del fisioterapeuta.

Son necesarios mas estudios que respalden protocolos de utilización, aplicaciones específicas, indicaciones y contraindicaciones.

Referencias.

1) Bushell JE, Dawson SM, Webster MM. Clinical Relevance of Foam Rolling on Hip Extension Angle in a Functional Lunge Position. Journal of strength and conditioning research / National Strength & Conditioning Association. 2015 Feb 14. PubMed PMID: 25734777. Epub 2015/03/04. Eng.

2) MacDonald GZ, Penney MD, Mullaley ME, Cuconato AL, Drake CD, Behm DG, et al. An acute bout of self-myofascial release increases range of motion without a subsequent decrease in muscle activation or force. Journal of strength and conditioning research / National Strength & Conditioning Association. 2013 Mar;27(3):812-21. PubMed PMID: 22580977. Epub 2012/05/15. eng.

3)Pearcey G, Bradbury D,Kawamoto j, Drinkwater E, Behm D, Button D. Foam Rolling for Delayed-Onset Muscle Soreness and Recovery of Dynamic Performance Measures. Journal of Athletic Training. 2015; 50 (1): 5-13.

4) Freiwald J, Baumgart C, Kühnemann M, Hoppe M. Foam-Rolling in sport and therapy-Potential benefits and risks. Part 1- Definitions, anatomy, physiology and biomechanics.

Sports Orthopaedics and Traumatology.2016; 32: 258-266.

5) Freiwald J, Baumgart C, Kühnemann M, Hoppe M. Foam-Rolling in sport and therapy-Potential benefits and risks. Part 2- Positive and adverse effects on athletic performance.

Sports Orthopaedics and Traumatology.2016; 32: 267-275.

6) Mohr AR, Long BC, Goad CL. Effect of foam rolling and static stretching on passive hip-flexion range of motion. Journal of sport rehabilitation. 2014 Nov;23(4):296-9. PubMed PMID: 24458506. Epub 2014/01/25. eng.

Entrenamientos en Hipoxia Adelgazan y Mejoran el Rendimiento Deportivo

Introducción

Los entrenamientos en altitud no son un método de entrenamiento nuevo para los deportistas de élite como son los ciclistas profesionales, quienes acuden a la técnica de hipoxia natural para poder prepararse a las grandes citas como el Giro, el  Tour o La Vuelta. No obstante, no siempre la orografía permite entrenar a más de 2000-2500 m por lo que se han potenciado el uso de tiendas de hipoxia para poder dormir o entrenar a altitudes superiores de 2000m. Además existen evidencias en los que se ha demostrado que la hipoxia incluso ayuda en el mantenimiento o en la pérdida de peso.

Fisiología Hipoxia y Entrenamientos en Altitud

La hipoxia se define como la disminución del contenido del oxígeno o de la presión parcial del mismo a nivel sistémico o celular que se induce cuando se produce un aumento en la demanda de oxígeno y diminución en su disponibilidad. Esta situación puede darse en diferentes condiciones: si la hipoxia es inducida por la bajada de la presión atmosférica y por lo tanto también la presión de oxígeno, como cuando ascendemos en altitud, se le llama Hipoxia Hipobárica. Cuando la disminución de oxígeno es generada por una baja concentración de oxígeno en el aire a través de dispositivos como una tienda de hipoxia, se denomina Hipoxia Normobárica.

Los mecanismos adaptativos que se puedan dar en respuesta a la falta de oxígeno dependen del grado de hipoxia y su duración. A primera instancia aparecen mecanismos de supercompensación a nivel orgánico en diferentes sistemas. A nivel Respiratorio se produce un aumento en la Frecuencia Ventilatoria facilitando así la eliminación de CO2 y mejorando la presión parcial del oxígeno alveolar.

En el Sistema Cardiovascular se produce un aumento de la Frecuencia Cardíaca y Volumen Sistólico inducido por la estimulación de la actividad simpático-adrenal (adrenalina y noradrenalina) que se produce al alcanzar una determinada altura junto con un aumento en la capilarización. Cabe decir que este aumento de la Frecuencia Cardíaca disminuye como posible indicador de aclimatación.

Además del aumento inicial de las hormonas simpático-adrenales, se observan otros aumentos en el Sistema Endocrino: se han analizado aumentos en la secreción de la Tiroides cuya liberación se mantiene estable en estímulos interválicos de hipoxia, aumentos en cortisol y hormonas de crecimiento (GH), cambios en el eje renina-angiotensina-aldosterona, disminución de secreción de insulina, aumento de testosterona y hemoglobina y la estimulación de Eritripoyetina (EPO).

A nivel metabólico se da una utilización preferente de los hidratos de carbono y las vías glucolíticas debido a la falta de oxígeno y por consiguiente aumentan las concentraciones de lactato muscular y sanguíneo.

En Valores Hematológicos se ha observado que cuando la saturación de oxigeno es de 92-90% (que equivaldría una altura aproximadamente de unos 2500-2000 m) en reposo es cuando se inicia el estímulo eficiente para la secreción de la EPO, cuyo objetivo es inducir la formación de glóbulos rojos y aumentar el trasporte de oxígeno en sangre. Si bien es cierto que a partir de los 1200 m ejercitándose, también puede caer la SaO2 por debajo de 90%, cosa que su bajada dependerá de la intensidad del esfuerzo.

No obstante, se constata que para ejercer un aumento significativo en la serie roja es necesario hacer estancias de 4 semanas por encima de 2000 m, o en el caso de que se quiera acortar la duración a 3 semanas, aumentar la altitud a 3000 m. En exposiciones de hipoxia intermitente entre 4500-5500 m de altitud con una frecuencia de 1 sesión cada 1-2 días/semana de 1-4h durante 2-3 semanas también han  mostrado ser eficaces en el aumento de hemoglobina (1). Después de una estancia en altitud o hipoxia el hematocrito puede aumentar de los valores normales de 40-50 % a 60-65% y los niveles de hemoglobina de 13-15 mg/dl a ser 17mg/dl.

El déficit de oxígeno acumulado a nivel periférico-muscular favorece la eficiencia muscular para obtener energía de forma aeróbica como anaeróbicamente y se generan mecanismos de tamponamiento más eficaces para contrarrestar los aumentos de lactato.

Existen también moléculas que se inducen por el estímulo de hipoxia como puede ser el Factor Inducible por la Hipoxia (HIF-1), el cual participa en las reacciones que son necesarias para obtener energía, Factor de Crecimiento Endotelial (VEGF), el cual provoca la angiogénesis (formación de nuevos vasos sanguíneos), el Óxido Nítrico (NO) con su capacidad vasodilatadora y EPO anteriormente mencionado (2).

Mejora del Rendimiento Deportivo

Actualmente se sabe que si antes de una estancia en altitud se realizan entrenamientos en hipoxia intermitentes acortan el periodo de aclimatación y mejoran el rendimiento en altura. La hipoxia intermitente en comparación de la hipoxia crónica mantiene unos niveles hematológicos saludables, ayudando a la mejora del rendimiento deportivo gracias a una mayor oxigenación en los tejidos y mejora bioenergética a nivel periférico-muscular. Parece ser que este tipo de entrenamiento tiene un valor añadido ya que da la opción de realizar entrenamientos más intensos y conseguir adaptaciones periférico-musculares más potentes (3). La EPO puede aumentar significativamente el rendimiento deportivo y capacidad de recuperación en el deporte. Aun así, su uso externo y sus efectos en la salud del deportista pueden ser cuestionables ya que pueden existir riesgos a nivel cardiovascular debido a la hemoconcentración elevada.

Hipoxia Intermitente para la Pérdida de Peso y Salud

A la hora de realizar el tratamiento dietético de la obesidad, se ha visto que la adherencia a las dietas demasiado restrictivas es nula y que los fármacos que se emplean para controlar el apetito producen efectos secundarios. Hoy en día se evidencia que un tratamiento dietético adecuado junto con un programa de entrenamientos aeróbicos y de fuerza producen mejores resultados. Siguiendo la línea de la hipoxia, se ha observado que la hipoxia puede ayudar en la mejora de la salud y que las variaciones de oxígeno en el organismo producen cambios en la composición corporal (4). Parece ser que las moléculas liberadas durante la hipoxia son cardio y neuroprotectoras y ayudan al mantenimiento de la Salud. De hecho a través de los entrenamientos en hipoxia intermitente se dan adaptaciones a nivel muscular como metabólico. La hipoxia junto con la actividad física mejora la sensibilidad de la insulina, disminuye la presión arterial y aumenta la capacidad física y el estatus antioxidativo. Se ha analizado que la estimulación simpático-adrenal además de disminuir el apetito es capaz de regular el peso corporal disminuyendo los niveles de serotonina y leptina sanguíneas basales y reduciendo así el peso corporal (5). De esta manera en el contexto deportivo su aplicación puede ser de gran interés para las modalidades en los que se compite por pesos o deportes de resistencia de larga duración que puedan poner en peligro el sistema inmunológico (6).

Figura 1. Entrenamientos en hipoxia (elaboración propia. ElikaEsport).

Para profundizar Más

En el libro “Fisiología de la Hipoxia y Entrenamientos en Altitud” de Urdampilleta A, de la Editorial ElikaEsport se habla de Fisiología de la Hipoxia y aspectos relevantes para el Entrenamiento en Altitud o Hipoxia Intermitente en base a la Evidencia Científica y Experiencia Práctica y su Aplicación con Deportistas de Élite.

 

El libro está disponible en: http://elikaesporteditorial.com/

Referencias Bibliográficas

  1. Urdampilleta A. Eficacia de un Programa de Entrenamiento Interválico de Fuerza-Resistencia en Hipoxia Intermitente combinado con un plan Dietético-Nutricional en la Preparación Integral de Alpinistas. Tesis Doctoral. Universidad Miguel Hernández de Elche. 2015
  2. Urdampilleta A. Fisiología de la Hipoxia y Entrenamientos en Altitud. Guía teórico-práctica para realizar entrenamiento en Altura e Hipoxia en Deportistas. San Sebastián: Elikaesport Editorial, 2015.
  3. Urdampilleta A. Estímulos de hipoxia intermitente: nuevas perspectivas para mejorar el rendimiento deportivo, salud y mantenimiento del peso corporal de los deportistas. Revista de Fisiología (Sociedad Española de Ciencias Fisiológicas) 2011, 14(2): 14-21.
  4. Urdampilleta A, González-Muniesa P, Portillo MP y Martínez JA. Usefulness of combining intermitent hipoxia and physical exercise in the treatment of obesity. Journal of Physiology and Biochemistry. 2012 June; 68 (2):289-304.
  5. Urdampilleta A. 'Las aplicaciones de la hipoxia intermitente en el campo de la salud: sus aplicaciones en el campo clínico-sanitario'. III Concurso de proyectos de fin de carrera, investigación y planes de marketing. Vicerrectorado del Desarrollo del Campus de Álava. Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU). Vitoria-Gasteiz. Febrero del 2011.
  6. Urdampilleta A, Martínez JM y Gómez-Zorita S. Nuevos métodos de adelgazamiento para los deportistas: de la dieta y actividad física a los entrenamientos en altitud o hipoxia intermitente. Efedeportes. 2012.

 

LOS ENTRENAMIENTOS EN HIPOXIA PARA EL TRATAMIENTO DE LA OBESIDAD

La obesidad es el mayor problema de salud pública de las sociedades occidentales. Es uno de los mayores factores de riesgo para padecer enfermedades de gran prevalencia como: hipertensión arterial, diabetes tipo II, problemas cardiovasculares y síndrome metabólico (Misra, 2008).

Por otra parte, hay estudios que demuestran que a grandes altitudes se suprime el apetito y se da una pérdida de masa corporal (Shukla, 2005, Westerterp, 1994). De la misma manera se ha visto que las variaciones de oxígeno en el sistema orgánico produce cambios en la composición corporal (Trayhurn, 2008, Quintero, 2009, Urdampilleta, 2011 y 2015). La ingesta de alimento, la selectividad para la ingesta de proteínas e HC, así como el peso corporal, están parcialmente regulados por la serotonina. Este compuesto administrado a las ratas produce anorexia. La exposición aguda a la hipoxia tanto en humanos como en ratas produce un incremento de los niveles de serotonina sanguínea (Gonzales, 1980). A la vez, la hipoxia produce un aumento en el sistema adrenérgico induciendo una estimulación simpático-adrenal (Antezana, 1993).

Estos indicios nos permiten pensar en la hipótesis de que la Hipoxia Intermitente (HI) provoca una disminución del apetito y una pérdida de grasa, la cual podría ser de interés para el tratamiento de la obesidad.

Además, sabemos que los entrenamientos en Hipoxia Intermitente (HI) en atletas, aumentan el número de mitocondrias, enzimas oxidativas musculares, cambios en las vías de obtención de energía con posibilidades de un aumento en la lipólisis (Daussin, 2008, Lecoultre, 2010, Roels, 2007). Una hipoxia normobárica puede normalizar la TA en pacientes hipertensos (Serebrovskaya, 2008, Shatilo, 2008), induce protección cardiovascular (West, 2008, Zong, 2004), mejora la función respiratoria (Katayama, 2009), produce protección del SNC (Margaill, 2005) y produce reprogramación en el metabolismo basal (Aragones, 2008). Recientemente, se demostrado que la hipoxia a través del factor HIF-1 ayuda a regular el funcionamiento mitocondrial (Solaini, 2010). Es interesante observar, que en la mayoría de los procesos fisiopatológicos se presentan defectos en el funcionamiento mitocondrial, la cual mejora con la HI.

Se ha visto que con tratamiento de una semana a 2650m de altitud (sin hacer ejercicio) los sujetos pierden peso y disminuye la tensión arterial (Lippl, 2009). Nuestra experiencia indica que añadiendo el ejercicio al estímulo hipóxico, las mejoras tanto en la salud como en la composición corporal pueden ser mucho más significativas. Hay evidencias científica que sugieren que una menor degradación del factor inducible por la hipoxia alpha (factor HIF-1a) provocada por situaciones de hipoxia, junto a la actividad física, puede ser un arma muy eficaz y puede tener a largo plazo aplicaciones médicas importantes (Calderón, 2007, Caramelo, 2006).

Así, junto a la dieta y el ejercicio puede ser otro estímulo potente para adelgazar, además de tener efectos a media-larga duración, ya que los efectos de la hipoxia se mantienen durante 1 mes post-tratamiento (Lippl, 2009).

Aunque nuestro entorno orográfico no permite ir a montañas de gran altitud, la tecnología actual nos permite simular los efectos de la hipoxia a nivel del mar, mediante instrumentos que disminuyen el contenido de oxigeno del aire inspirado. Esto hace que el conocimiento generado sea de gran utilidad y a la vez práctico para su aplicación clínica en pacientes obesos (Urdampilleta, 2010).

Figura. Entrenamientos en Hipoxia Intermitente y Altitud, ayudan a perder peso y mejoran la condición física como la salud (elaboración propia).

Referencias

  • Antezana AM, Richalet JP, Antezana G et al. Sistema adrenérgico en los residentes de las grandes alturas. Acta Andina 1993; 2: 39.
  • Aragones J, Scheneider M, Van Geyte K, Kraisl P, Dresselaers T, Mazzone M el al. Deficiency or inhibition of oxigen sensor Phd1 induces hipoxia tolerante by reprograming basal metabolism. Nat Genet 2008;40:170-80.
  • Calderón JC. El factor inducible a la hipoxia y la actividad física. Iatreia 2007;20(2):160-6.
  • Caramelo C, Peña JJ, Castilla A, Justo S, De Solis AJ, Neria F el al. Respuesta a la hipoxia. Un mecanismo sistémico basado en el control de la expresión génica. Medicina (BA) 2006;66:155-64. Casali CC, Pereira AP, Martinez JA, de Souza HC, Gastaldi AC. Effects of Inspiratory Muscle Training on Muscular and Pulmonary Function After Bariatric Surgery in Obese Patients. Obes Surg. 2011 Jan 13.
  • Daussin FN, Zoll J, Ponsot E, Dufour SP, Doutreleau S, Lonsdorfer E et al. Training at high exercise intensity promotes qualitative adaptations of mitochondrial function in human skeletal muscle. J Appl Physiol 2008,104(5):1436-41. Drager LF, Jun JC, Polotsky VY (2010) Metabolic consequences of intermittent hypoxia: relevance to obstructive sleep apnea. Best Pract Res Clin Endocrinol Metab 24:843-851.
  • Gonzales GF. Serotonin blood levels under several physiological situations. Life Sciences 1980;27:647- 50.
  • Katayama K, Ishida K, Iwasaki K, Kiyamura M. Effect of two duration of short-term intermittent hypoxia exposures on ventilatory response in humans. Higt Alt Med Biol 2009;105:815-21.
  • Lecoultre V, Boss A, Tappy L, Borrani F, Tran C, Schneiter P el al. Training in hypoxia fails to further enhance endurance performance and lactate clearance in well-trained men and impairs glucose metabolism during prolonged exercise Exp Physiol; 2010;95(2):315-30.
  • Lippl FJ, Neubauer S, Schipfer S, Lichter N, Tufman A, Otto B et al. Hypobaric Hypoxia Causes Body Weight Reduction in Obese Subjects. Obesity 2010;184:675-81.
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  • Solaini G, Baracca A, Lenaz G, Sgarbi G. Hipoxia and mitochondrial oxidative metabolism. Biochimica et Biophysica Acta. Bioenergetics, In Press, Corrected Proof, Available online 11 February 2010.
  • Urdampilleta A et al (2010) Eficacia de un programa de ejercicio físico en hipoxia intermitente en la mejora de la fuerza-resistencia aeróbica específica e inespecífica. In: IV Congreso internacional de las ciencias de la salud y el deporte, Madrid. ISBN: 978-84-693-8091-8.
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  • Zong P, Setty W, Sun R, Martinez JD, Tune IV, Ehrenburg EN et al. Intermittent hypoxic training protects canine myocardium from inafrction. Esp Biol Med 2004;229(8):806-12.