LA HIPOXIA INTERMITENTE: Una Herramienta Terapéutica Eficaz para Servicios Sanitarios y Deportivos

 

 

10 de Enero de 2018

Joseba Díaz1 y Dr. Aritz Urdampilleta2
1 Fisioterapeuta y Corredor Sub23 de Elite
2 Director de la Escuela de Nutrición Deportiva-Dr.Urdampilleta – ElikaEsport

Introducción

La hipoxia se define como la reducción del contenido o de la presión parcial de oxígeno (O2) a nivel celular. El entrenamiento en altitud y el entrenamiento en hipoxia simulada producen distintas adaptaciones fisiológicas y/o bioquímicas en los sujetos, que permiten mejorar el rendimiento y la condición física (Urdampilleta, 2015).

No debemos pensar que la hipoxia se utiliza únicamente en deportistas con el fin de mejorar el rendimiento. El correcto uso de la misma será un elemento añadido a nivel asistencial, en los protocolos de tratamiento estandarizado de las diversas patologías musculares. Una musculatura sana tiene que tener un correcto tono (tensión propia del músculo) y tiene que ser capaz de generar la fuerza suficiente como para vencer la gravedad y una resistencia externa (medible en la escala de Daniels).

Figura 1. Tipos de hipoxia simulada y escala de Daniels (Elaboración propia).

En la mayoría de los procesos de rehabilitación se busca un aumento de la fuerza muscular y una ganancia de movimiento en todo el rango articular. El tratamiento se verá potenciado con el uso de la hipoxia consiguiendo así una buena salud muscular.

Feriche y colaboradores comprobaron en luchadores profesionales, como la fuerza y la potencia se veían aumentadas gracias a la combinación de una correcta pauta de entrenamientos y la utilización de la hipoxia hipobárica (reducción de la presión atmosférica). Además observaron un aumento de la fuerza máxima (Feriche, 2014). Este mismo hecho también investigó el grupo de Jesús Alvarez-Herms (2015) a través de sus estudios entre hipoxia hipobárica y trabajo de fuerza explosiva.

También ha habido propuesta de la combinanción de hipoxia intermitente y plataformas vibratorias para el mantenimiento de la fuerza en un periodo lesional en los futbolistas. En este estudio además se observa la mejora de la recuperación de la frecuencia cardíaca tras un esfuerzo, siendo de este modo un efecto positivo añadido en el proceso de rehabilitación. (Urdampilleta el al, 2014).

El profesional sanitario no tiene que servir únicamente para tratar una lesión, es igual o más importante la prevención de la misma. Los ejercicios explosivos son susceptibles a sufrir lesiones musculares y necesitan un adecuado reclutamiento de fibras musculares. El entrenamiento en hipoxia traerá un aumento de la potencia provocando una mejora en el reclutamiento de las fibras musculares rápidas (Hamlin, 2015), así como una mayor activación glucolítica.

Además de la fuerza ya mencionada, la musculatura sana deberá tener un adecuado tamaño de las fibras. Tras sufrir operaciones, inmovilizaciones… el tamaño de las fibras musculares se ve reducido, siendo el aumento de las mismas otro de los objetivos primordiales en la rehabilitación. Un adecuado tamaño muscular dará el soporte necesario a las articulaciones a la hora de realizar el movimiento y generar fuerza.

En el estudio realizado por Feriche y colaboradores se concluye que los entrenamientos en hipoxia para conseguir cambios hipertróficos, se deberán realizar a unas altitudes simuladas de 13-16% de concentración de O2 en el aire o bien, a 2500-3000m de altitud. El entrenamiento deberá ser de baja resistencia (≤30% 1RM) para favorecer el aumento de repeticiones con menores periodos de descanso (Feriche, 2017).

Los cambios en el volumen muscular se deben a las adaptaciones metabólicas como son el aumento de testosterona, hormona del crecimiento y citoquinas (Abe, 2005).

Se deberá tener cuidado a medida que el sujeto va ganando fuerza y volumen muscular, puesto que el entrenamiento a cargas altas no provoca ningún cambió en la musculatura, generando más estrés y pudiendo interrumpir el proceso de recuperación o provocando lesiones y recaídas (Scott, 2015).

Como queda demostrado, el uso de la hipoxia como elemento añadido tanto al entrenamiento como al proceso de recuperación (Urdampilleta el al, 2015) y prevención de patologías, servirá para dotar al músculo de una buena salud aportándole fuerza, potencia y volúmenes musculares adecuados.

 

Figura 2. La hipoxia nos traerá una buena salud muscular (elaboración propia).

Por otra parte, Urdampilleta en su libro propone altitudes simuladas de 4000-5000m, puedes ser incluso más eficaces, siempre que los descansos entre series se aumente y la intensidad sea potente. Esto ayudaría a mantener elevado la EPO por la altitud en cuestión y a la vez, poder realizar un trabajo potente de fuerza, siempre que las series sean cortas, de 10-30´´.

También encontramos un artículo interesante de Alvarez-Herms y colaboradores (2015), donde nos explican diferentes métodos de entrenamiento en hipoxia.

Referencias

Urdampilleta A. Fisiología de la Hipoxia y Entrenamientos en Altitud. Editorial ElikaEsport, 2015. http://elikaesporteditorial.com/entrenamiento-en-hipoxia-d/7-fisiologia-de-la-hipoxia-y-entrenamientos-en-altitud.html

Feriche B, García-Ramos A, Calderón C, Drobnic F, Bonitch-Góngora JG, Galilea PA et al. Effect of acute exposure to moderate altitude on muscle power: hypobaric hypoxia vs. normobaric hypoxia. PLoS One. 2014; 4; 9: 1-13.

Álvarez-Herms J, Juliá-Sánchez S, Hamlin M, Viscor G. Strength training under hypoxic conditions. ‎Physiol. Rep. 2015 Vol. 3 no. e12227.

Urdampilleta, A.; Álvarez-Herms, J.; Martínez Sanz, J.M.; Corbi, F. y Roche, E. Readaptación física en futbolistas mediante vibraciones mecánicas e hipoxia. Rev.int.med.cienc.act.fís.deporte. vol. 14 - número 53.

Hamlin MJ, Hopkins WG, Hollings SC. Effects of altitude on performance of elite track-and-field athletes. Int J Sports Physiol Perform. 2015; 10: 881-887.

Feriche B, García-Ramos A, Morales AJ, y Padial P. Resistance Training Using Different Hypoxic Training Strategies: a Basis for Hypertrophy and Muscle Power Development. Sports Med Open. 2017; 3: 1-12.

Abe T, Yasuda T, Midorikawa T, Sato Y, Kearns CF, Inoue K et al. Skeletal muscle size and circulating IGF-1 are increased after two weeks of twice daily „KAATSU‟ resistance training. Int J Kaatsu Training Res. 2005; 1: 6–12.

Scott BR, Slattery KM, Sculley DV, Hodson JA, Dascombe BJ. Physical performance during high-intensity resistance exercise in normoxic and hypoxic conditions. J Strength Cond Res. 2015; 29: 807-815.

Álvarez-Herms J, Julià-Sánchez S, .Hamlin M.J, Corbic F, Pagès T, Viscor G. Popularity of hypoxic training methods for endurance-based professional and amateur athletes. ‎Physiol. Behav. V: 143, 1 May 2015. p: 35-38.